Avanza sin piedad en la distancia
parece muy modosa y recatada
pero en verdad, es odiada y despreciada
te lleva hasta la tumba con constancia.
La juventud dorada se fue un día
sutil te la llevaste engañada
en el postrer invierno sepultada
duerme entre negra sombra en la humbria.
No viste al pasar los buenos años
te lamentas los añoras y te veo
llorando, con tus lagrimas a caños
Quizá que estés pagando tu deseo
cobrándose factura de esos años
yo sufro mi castigo y me lo creo.
26 – 7 – 201
Antonio Ramirez
Antonio Ramirez

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